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4 de marzo de 2013

El peor pecado de un homosexual


¿Cuál es el peor pecado que puede cometer un homosexual? ¿Enamorarse de un casado? ¿el no asumirse como tal y vivir siempre en el closet? ¿llegar a cometer la tontería de casarse por presión de la sociedad y de la familia? ¿ser estafado por un chichifo? Creo que todos estos son errores comunes, pero el peor pecado para un homosexual es algo que no depende de él y que todos, en algún momento y si vivimos lo suficiente, habremos de cometer.
Como lo dije en el relato “Un rostro ajeno al que yo amaba”, cuando entre al medio homosexual fue en un cine porno, y quizás por estar en provincia es uno de los lugares emblemáticos. No acostumbro ir a antros aquí, no falta quién te llegue a ver y ande hablando como si el otro no fuera exactamente a lo mismo, pero de las contadas veces que he ido no me han gustado, prefiero ir al DF donde puedo estar en un lugar donde realmente me sienta a gusto.
En aquel tiempo y con una edad de veintitantos años fui conociendo a los que frecuentaban el cine, y lo que se hace en un cine porno, convertido en un gigantesco cuarto oscuro donde la gente anda de arriba abajo en busca de carne, literalmente de carne nueva. Vi gente de todas las edades, jóvenes, maduros, viejos. Y los compañeros de sexo ocasionales que escogían, muchos que solo buscaban jóvenes, otros maduros, entre ellos conocí a un señor ya bastante maduro pero aún bien conservado, bajito de estatura, pelo muy chino, moreno. Lo que siempre hacía era irse a los baños o ubicarse en la parte media del cine, y ahí se bajaba los pantalones y enseñaba las nalgas a quien entrara, él de espaldas solo veía de reojo si alguien pasaba detrás suyo y luego se bajaba los pantalones para mostrar sus nalgas. Conmigo lo hizo cuando iba al baño pero no era alguien que me atrajera, si vi como varios se le acercaban y le tocaban las nalgas y se iban, dejándolo así, con las nalgas al aire. De vez en cuando algún despistado se lo llegaba a coger. Un día no lo volví a ver más, hasta el día de hoy. Fui a efectuar un pago al banco y había una fila larga, y ahí delante de mi estaba formado el mismo señor del cine, ahora ya casi un anciano, aunque su pelo sigue estando negro, su cuerpo muestra el implacable paso del tiempo, llevaba camisa de manga corta y su brazos eran los de un anciano, sin nada de músculo y con la piel de alguien de esa edad, comienza a encorvarse y su paso ya no es firme, es mucho más lento.
En una de las reseñas de lugares de encuentro de internet he encontrado comentarios de gays jóvenes refiriendo este cine como “es un lugar al que van puros ancianos, ¡que horror!”, otro dice “fui a ese cine y un viejito andaba tras de mi, tuve que salirme, ¿qué hacen en un lugar así?”, otro más “en vez de cine porno parece un asilo!” y así por el estilo. El peor pecado para un homosexual es el paso del tiempo y su consecuencia en el cuerpo, el envejecer. Porque un homosexual que envejece pierde todo atractivo, se vuelve un cuerpo despreciable de ser deseado, de ser tocado.
Ahí mismo en el cine conocí a un señor, andaría en aquel tiempo por los 50 años, siempre buscaba jovencitos, literalmente, que escasamente tendrían unos 20 años. Eso era lo que el buscaba, y si encontraba. Un par de veces lo llegue a ver en el super con su carrito haciendo las compras en compañía de algún jovencito que bien podría pasar por su hijo, pero era obvio que era su galán en turno, era alguno que había conocido y sacado del cine para llevarlo a vivir con él y era quien lo mantenía, jóvenes de condición humilde que necesitaban de alguien que los mantuviera, a cambio de algo de sexo. También lo deje de ver, la última vez que lo vi andaba solo en el cine, dando vueltas, el paso del tiempo le complicaba mucho encontrar carne fresca.
Una cosa que es cierta de los comentarios es que en el cine, y también en los vapores, va gente de la tercera edad. Son lugares donde no se les prohíbe la entrada a los homosexuales viejos, donde pueden por lo menos ver de lejos lo que antes podían hacer, cuerpos gastados, quizás prematuramente, pero con deseo sexual dentro, ardiendo internamente, consumiendo el alma solitaria del homosexual que está condenado a terminar su vida solo, sin amigos, sin amor, sin compañía, cuando el tiempo les ha consumido ya la vida y el cuerpo y han cometido el peor pecado del homosexual, envejecer.
Veo a los jóvenes hoy expresarse de los viejos en términos bastante despectivos, asumiendo inconscientemente que su vida terminará muy pronto, quizás antes de llegar a los 40 años, porque a esa edad y según sus mismas palabras, un homosexual ya es viejo y despreciable. Un conocido virtual que decía tener 30 años se decía viejo porque había comenzado a engordar, pienso para mi “y lo que le falta”. Y en esa rapidez del tiempo se lanzan a vivir la vida loca, prolongando el tiempo, ¿hasta cuando? Quizás hasta que escuchen de otro decirles “lo siento, busco alguien más joven”, y entonces comenzarán a frecuentar los lugares donde no sean ellos mismos discriminados.
El tema del sexo en la tercera edad es un tabú, pero entre los homosexuales es un pecado. Y no existe Dorian Gray, que vivió joven mientras su retrato era el que iba envejeciendo, en un deseo que homosexual anhela, pero las almas ya están devaluadas. Toda la publicidad gay se basa en una imagen de juventud y belleza, porque es lo que vende. Pero de lo que pasa cuando eso termina nadie habla, nadie lo piensa, nadie lo desea, solo inspira la frase "¡que horror!"
Luego entonces, para alguien que siempre ha estado living la vida loca, ¿Cuándo es el momento de parar? ¿Cuándo deja de desear, de sentir, de anhelar tener sexo? ¿cuando se debe comenzar a ser invisible?...
 
 
 
 
 

2 comentarios:

  1. Siempre tuve la idea de que un hombre homosexual "viejo" tenía más posibilidades de encontrar pareja la verdad no sé mucho del tema apenas tengo 21 me falta mucho por conocer

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    1. Todo depende de dónde busquen, siempre va haber "un roto para un desconocido", se te complicara si te gusta la gente más jóven, pero si eres de los que les gusta de tu edad o mayores el problema es el mismo que vive la gente heterosexual.

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Comentarios:


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