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8 de febrero de 2013

El casado, lo prohibido como objeto de atracción

No sé por qué pero siempre me han seguido los casados. Alguna vez platicando con un amigo me dijo que yo tenía un problema de identidad y que buscaba una imagen paterna que solo la encontraba con un hombre casado, pero la verdad es que yo no los he buscado por el hecho de que sean casados. Siempre los he encontrado en un lugar de ambiente donde todos son homosexuales, mas bien los curiosos son ellos, queriendo conocer lo que hay del otro lado del espejo. Nos hemos gustado, hemos fajado, hemos cogido, y sin saber nada de ellos, como sucede “normalmente” entre homosexuales donde primero se coge y después se pregunta el nombre y demás. El noviazgo de manita sudada solo sucede cuando ya se ha cogido. Y hasta la segunda o tercer vez después de estarnos acostando es cuando se comienza a conocer a la otra persona, y es ahí cuando resulta que son casados, así que no es algo que yo haya preguntado de inicio, como si fuera un requisito, solo ha sucedido así.
Tampoco sé por qué pero siempre han pensado de mi que soy casado, y hay muchos a los que les gusta meterse con un hombre casado, quizá porque el casado no se le ve que es gay, tiene un comportamiento masculino por cuidar una reputación social, mientras que el homosexual que ha salido del closet no tiene mayor empacho en jotear, total, todo mundo sabe que es gay y cuando comienzan a jugarle bromas puede optar por seguir la corriente y comenzar a jotear, porque al hacerlo se hace el gracioso y eso siempre resulta, digamos, chistoso. Pero el casado no, hay muchos que van a lugares clandestinos donde hay sexo rápido y van a desahogarse sin que se asuman como parte del mundo homosexual, y el saberse ajenos los hace verse diferentes, hombres, que les hacen el favor a los que van a buscar una verga.
Claro que también hay casados que son pasivos, y hay otros que también van a bailar alegremente y a soltarse el chongo, pero esos han perdido ese halo de lo prohibido que tanto llama la atención a un homosexual. Y cuando han perdido eso se ven, también, chistosos. Pero los que no se asumen de esa forma van a buscar sexo como chacales, como hombres que no se asumen como homosexuales y se antojan inalcanzables.
Y dentro de los que me han tocado que piensan que soy casado comienza el morbo por lo prohibido, por conocer algo mas del casado, por saber como vive, como coge, porque el casado ha estado solo con mujeres, y el homosexual que los busca quiere sentir lo que siente esa mujer al estar con un hombre, sin que necesariamente se sienta mujer, es un hombre, pero quiere estar con otro que si es hombre porque es capaz de cogerese a una mujer, algo que el gay no va a hacer.
Me ha tocado el que se acerca y lo primero que me pregunta es: “¿eres casado?”. Les he dicho que si y luego comienzan a hacer más preguntas:
-          ¿y tu anillo de casado?
-          No lo traigo, me lo quito cuando vengo aquí
-          Ah, ¿y tienes hijos?
-          Si
-          ¿y cuantos tienes?
-          ¿y como te coges a tu vieja?
-          ¿y cuanto llevas de casado?
-          ¿y cada cuanto la coges?
-          ¿y por que vienes aquí?
-          ¿y saliendo de aquí la vas a ir a coger?
Y así por el estilo, algunas veces me da risa, otras me fastidian, supongo depende del humor que lleve, pero resulta curioso, son gays que buscan a un casado para tener sexo, luego me bajan el zipper, me sacan la verga y se hincan a mamar mientras siguen diciendo cosas como:
-          Dime como te la coges mientras te la mamo, eso me calienta…
-          ¿todo esto le metes a tu vieja? ¿y no le duele?
-          ¿y ella te la mama? ¿así como yo?
-          Etc, etc
Personalmente no me gusta hablar cuando se trata de tener sexo, a menos que ya haya mucha confianza con la otra persona, pero creo que esos lugares no son para tener una charla de café, y es por las mismas razones que no me gusta el cibersexo, me parece aburrido, prefiero ver una película porno. Pero a los que andan cazando un casado es algo que les excita, el saber que están mamando una verga que se ha metido antes en una vagina, y buscan mamarla hasta hacerla eyacular, tragando todo el semen sin sacar nunca el miembro de su boca, quizá porque disfrutan de una verga que ha eyaculado para tener hijos, digo esto porque una de las cosas mas raras que me dijeron después de haber eyaculado es un tipo que me hizo venirme en su boca: “me acabo de comer a tus hijos”, mientras saboreaba las últimas gotas de semen de mi verga…
 

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