PAGINAS

9 de octubre de 2013

Solamente un buen recuerdo


Ustedes lo entenderán, porque tal vez guardan en su memoria el recuerdo de una persona que quizá pudo ser el amor de su vida, o algo así. A continuación les relatare acerca de un hombre del cual creo que me enamore, aunque nunca tuvimos sexo. Todo inicio cuando estábamos en esa edad en la que se da la transición entre jóvenes y adultos, aunque con más características de jóvenes dieciochoañeros. Saúl y yo nos conocimos cuando inicio el primer semestre de la licenciatura en administración, a los dos nos tocó en el mismo grupo y él estaba cerca de mí, después de una charla durante un breve receso, coincidimos en varias cosas, iniciamos amistad y a partir de ahí siempre nos buscamos durante la carrera.
Él era de esos jóvenes muy varoniles de barba de candado y pelo en pecho y una voz grave que te derrite nomas de escucharlo y verlo. Si todavía no les inquieta un poco, su cuerpo era delgado y musculoso, con el tiempo embarneció un poco y se veía súper bueno, era un placer contemplarlo cuando se quitaba la playera, después de un partido de futbol. Sobra decir que muchas de las chicas más guapas pasaron por su cama. Tenía unos ojos negros muy atrayentes y una mirada que inquietaba a más de una persona, yo creo que el atraía a mujeres y a hombres por igual, pero nunca le conocí algún amor de hombre.
Poco a poco nos fuimos conociendo y entrelazando nuestra historia, fuimos juntos al gym, compartimos muchas cosas y él fue ocupando en mi corazón un lugar muy especial, pero como les dije antes, él era muy popular con las chicas y no con cualquier chica, siempre eran las más bonitas. Eso hacía que yo me sintiera fuera de lugar y prefería no estar cerca cuando estaba con su novia. El solo me observaba, parecía entender que yo estaba celoso, pero nunca decía nada. Muchas veces, cuando veíamos en su cuarto los partidos de futbol, por la emoción el me abrazaba y me decía al oído en voz baja que me quería un chingo, por eso yo siempre estaba cerca de él. Nunca me pregunto qué onda conmigo, si era homosexual o algo así, ni yo le dije, pero debía de intuirlo, yo nunca tuve novia y generalmente pasaba por tímido.
Un día después de haber iniciado un semestre, me llamo y me pidió fuera a su cuarto donde rentaba porque quería hablar conmigo. Ese día, me conto que su madre había fallecido hacia poco durante las vacaciones y que no había hablado de eso con nadie, que no era fácil para él confiar en las personas y que yo era su único amigo de confianza, lo abrace y estuvimos así mucho tiempo, mientras el lloraba. Me quede con él esa noche y cuando pensó que yo dormía, se acercó a mí, me abrazo y me dio un beso en la espalda. Sin embargo al otro día el seguía siendo como siempre, mujeriego y encantador.
Pero lo más interesante pasó al final de la carrera. Para entonces, los nueve semestres que habían transcurrido desde que nos conocimos no habían pasado en balde sobre nosotros, éramos distintos, más adultos, más hombres, físicamente habíamos cambiado, nuestros cuerpos eran más robustos, yo ahora usaba bigote y él una barba cerrada. Unos días después de la ceremonia de graduación, nos vimos para despedirnos, él se iba con su familia a otro estado y yo me  quedaría solo, sin él. Esa tarde fue lluviosa, fuimos al billar que está cerca de la universidad y jugamos un rato y tomamos unas cervezas. Casi no platicamos, solo nos veíamos mucho y mientras nos movíamos alrededor de la mesa para golpear las bolas con los tacos, siempre nos rozábamos con nuestros cuerpos al cruzarnos. Yo sentía esa, atracción y sabía que él estaba sintiendo lo mismo.
De pronto llegaron otros conocidos de nuestra generación y se acercaron a jugar con nosotros. Así estuvimos un rato, entonces nos invitaron a casa de uno de ellos a seguir tomando y aceptamos, creo que ninguno de los dos se decidía a tomar la iniciativa y alejarnos e irnos juntos a un lugar donde solo estuviésemos los dos. En la casa de esos fulanos, seguimos solos platicando de lo que habíamos vivido juntos y los otros nos dejaron platicar a gusto, para entonces yo estaba ya muy borracho, lo último que recuerdo fue que me llevo a una parte oscura de la casa y nos besamos, al menos eso recuerdo.
Cuando desperté la mañana siguiente, estaba dormido solo en un cuarto del amigo de la casa que nos había invitado, cuando salí me dijeron que Saúl me había dejado de recado que fuera a verlo porque ese mismo día se iba y así lo hice. Cuando lo fui a buscar estaba con su familia, ya se iba. Me abrazo y me dijo que quedaba algo pendiente entre nosotros, se despidió y nunca más volví a verlo en estos cinco años.
Pero hoy, el me llamo a mi teléfono celular y me ha pedido nos veamos, porque "tenemos algo pendiente". No sé qué hacer, durante todo este tiempo guarde ese recuerdo como algo hermoso. Y si lo hecho a perder? Ustedes que opinan? Dicen que el hombre vive de recuerdos, yo quisiera conservar a Saúl, como un buen recuerdo

1 comentario:

  1. DESDE MI PUNTO DE VISTA SI TIENEN ALGO PENDIENTE, EL HABLAR Y PLANTEAR BIEN SUS SENTIMIENTOS. EN ESE INSTANTE KE LO HAGAN SABRAN MUY BIEN EL SENTIDO DE SU AMISTAD.

    ResponderEliminar

Comentarios:


Gracias por comentar