Buenas noches, les
comparto una pequeña anécdota (enviado como anónimo)
Cuando era pequeño, tenía un primo más grande que yo, que jugaba siempre
conmigo, al ser hijo único él era mi compañero de juegos, él entraba a la
pubertad cuando yo debí tener unos 7 años, y en un juego me pidió que cerrara
los ojos y que le prestara mi mano, yo inocentemente lo hice, sin saber qué
pasaba, él la metió en su pantalón haciéndome tocar su miembro, yo retiré la
mano al sentir como hacía que lo tocara y lo masturbara, salí corriendo, nunca
se lo dije a nadie pero el olor que lleve en mi mano dejó un recuerdo
permanente en mí, era el olor del sexo y yo no sabía, pero era desagradable
para mí en ese momento.
No volví a casa de mi primo, ni a jugar con él, sentía que lo que
habíamos hecho estaba mal, al llegar yo a la pubertad note que los olores de mi
cuerpo cambiaban y el olor de mi sexo no era como el de mi primo, empecé a
desarrollar una afición por los olores y el sexo, a veces robaba ropa interior
de alguno de mis compañeros del colegio en las duchas y me la llevaba para
masturbarme pensando que estaba con él, los empecé a identificar por su olor y sabía
cuándo andaban con ganas porque el olor impregnado era más fuerte.
Sin embargo no tuve sexo con ninguno de ellos, solo me sentía bien
masturbándome y oliendo su ropa, tuve sexo con mujeres pero los olores que
despedían eran diferentes y muchas veces los ocultaban con perfumes y duchas,
eso hacía que me atrajeran más los olores de los hombres, más fuertes, más
definidos. En la universidad me gustaba jugar alguna reta y al terminar ir a
tomar cerveza con los amigos y disfrutar los olores que emanaban de sus cuerpos
sudados después del ejercicio.
Fue ahí que conocí a Paco, un estudiante de Ingenierías, cierto día
después de hacer ejercicio me abrazo y entonces percibí ese olor inconfundible
que me atrajo desde el primer instante, todo se dio muy normal entre nosotros,
a veces dormíamos juntos porque al salir a algún antro él no podía regresar a
su casa y me pedía posada en mi cuarto, yo lo dejaba quedarse para disfrutar su
compañía y porque al irse dejaba un rastro de su presencia en mis sábanas que
me hacía masturbarme hasta seis veces al día, no quería que lavaran esas
sábanas hasta que él volviera a pedir quedarse conmigo.
Yo había notado que a veces cuando se quedaba me metía a bañar y
encontraba mi ropa en un lugar diferente al que la había dejado pero no le di
importancia, hasta una noche que descubrí a Paco oliendo mis axilas mientras
dormía, sentí su respiración caliente cerca de mí y eso me hizo despertar, al
momento él hizo como si dormía muy cerca de mí y entonces decidí probar si era
mi imaginación o algo ocurría ahí, me acerqué más y dejé que me oliera, pude
ver una sonrisa en su rostro cuando abrió los ojos y me abrazó fuerte contra él
a manera de sofocarse en mi piel, comenzamos a tocarnos, besarnos y disfrutar
nuestros cuerpos, ambos estábamos muy excitados, sudando a más no poder,
disfrutamos intensamente el uno del otro en cada centímetro de piel, sin dejar
un solo rastro sin reconocer y terminamos teniendo uno de los encuentros
sexuales más épicos de mi vida.
Después de que ambos terminamos expulsando nuestro semen uno sobre el
otro nos quedamos dormidos un rato, al despertar me levante para tomar un baño,
pero él me tomó de la mano y me pidió regresar a la cama, dijo que solo quería
disfrutar mi aroma sin jabón un rato más. Ese día cuando se fue, dejó bajo mi
almohada su ropa interior y se llevó mi boxer, fue un pacto que se repitió
muchas veces más, hasta que terminamos la carrera y tomamos caminos distintos.
Aún tiempo después seguíamos en contacto, un día me marcó por teléfono
porque al visitar la casa de su madre encontró al fondo de un cajón de ropa una
pequeña bolsa ziploc con uno de nuestros pactos, que aún conservaba mi aroma,
eso le hizo dudar lo que me quería contar, estaba a unos días de contraer
matrimonio con un Canadiense que conoció por el trabajo, en ese momento yo no
pude decirle que yo también estaba saliendo con alguien, pero le desee lo mejor
y solo pude decirle: "Amigo el mundo está lleno de aromas, el nuestro nos
atrajo, pero es tiempo de ampliar nuestros gustos jajaja".
Estoy seguro de la atracción que siente Paco por Jean, me ha enviado
fotos y los veo felices, disfrutando el uno al otro, yo he ampliado mi gusto, y
aunque no he encontrado un aroma que me atraiga tanto como el de Paco, sé que
está ahí alguien también buscando, olfateando y en algún momento detrás de
todos esos perfumes caros y baratos, detergentes y jabones nos podremos
encontrar.
Excelente noche y gracias por leerme
(enviado como anónimo)…
A mi igual me pasa eso
ResponderEliminarA mi igual me encanta el olor fuerte de un hombre...
ResponderEliminarYo eso hago cuando visito a mi amigo en su casa, bebemos unas cervezas y me paso al baño y veo su ropa interior y papeles en el cesto de la basura con su semen que sacó antes de que yo llegara a su casa
ResponderEliminarExcelente historia sobre el descubrimiento del mito en el sexo. Y a esa edad las experiemcias queda marcadas por toda la vida
ResponderEliminarAlguna vez tuve algunos encuentros con alguien un año menor a mí. Su olor en las axilas era muy fuerte y me atraía. Desafortunadamente era un compa que quieren que les hagas todo, pero el no besa, no toca, no se mueve, se quedaba como muerto; creo que fue mejor decirle adiós. (AJr)
ResponderEliminarEscribes cosas muy padres e interesantes alguna página donde podamos platicar se ve que eres una persona Culta
ResponderEliminar