Esta son dos historias que he tenido con hombres casados, dicen que
ellos lo hacen por curiosidad, pero no sé, ya que al final terminamos teniendo
algo. Yo soy un tipo reservado, seguro de mi gusto por otros hombres, aunque no
me gustan los obvios ni los que se visten de mujer, respeto mucho a los que son
así, pero no va conmigo. Por el contrario, me encantan los osos gorditos, que
se vean machos.
La primera historia es con un amigo casado de mi ciudad. La primera vez
que nos conocimos no pensé que en un futuro íbamos a tener algo, pero hoy me
atrevo a decir que tenemos una relación, aunque oculta. Cuando nos conocimos comenzamos
a hacernos amigos, yo no pensaba tener algo con él ya que veía que no le
“entraba” a tener algo conmigo. Lo cierto es que ya tenemos viéndonos a
escondidas más de 4 años, y entre peleas y discusiones, siempre volvemos a
vernos, no sé por qué, ya que en una ocasión quise dejarlo, pero siempre vuelvo
con él. Yo tengo 33 años y él tiene 29, es gordito, lampiño, tiene mujer y 3
hijos, no está casado pero vive junto con su señora. Yo llego a su casa de vez
en cuando, y hasta comemos juntos con su señora y sus hijos, pero lo que tengo
con él, eso queda entre nosotros.
La primera vez que tuvimos un encuentro, él no se sentía seguro. Fue después
de tanta insistencia mía en semanas anteriores, empezó como un juego, como vi
que no me rechazó seguí insistiendo hasta que aceptó. Fuimos a un hotel a las
afueras de la ciudad, ese día mi sueño se hizo realidad. Ahí comenzamos a mirar
videos porno, y no me aguanté las ganas y me tiré encima de él, nos comenzamos
a besar, comencé a sentir su pene que se paraba, y comenzamos a tocarnos
apasionadamente. Nos echamos a la cama y nos desnudamos mutuamente, nuestras
vergas ya estaban erectas, y yo empiezo a chuparle la verga mientras lo miraba
cómo se excitaba bien rico. Yo también estaba excitado y le besaba las tetillas.
De un momento a otro, él me pone boca abajo y comienza a recorrer mi cuerpo con
su lengua, me empieza a morder las nalgas y yo estaba en un éxtasis total,
cuando siento su lengua chupándome el ano, que rica sensación, después me
comienza a penetrar, él estaba encima de mi moviéndose constantemente, y
después me pone en otra posición de perrito. De un momento a otro siento su
leche derramarse en mi espalda. “Wao” le dije, “que bueno estuvo”. Nos bañamos
juntos y nos besamos en la ducha. Mientras regresábamos, yo le notaba algo
nervioso, porque me dijo que era la primera vez que hacia esto con alguien de
su mismo sexo, Yo le dijo: “Tranquilo, esto queda entre tú y yo”.
Ha pasado el tiempo, de vez en cuando nos damos una escapada, y cuando
nos ven juntos todos piensan que somos grandes amigos, lo cual es muy cierto. Una
escapada de vez en cuando no es suficiente para mí, yo quisiera tener más, pero
él me dice que esté tranquilo, que debemos llevar la situación “oculta”, y de
esa manera hemos de llevar la situación de las cosas, por mi trabajo salgo de
la ciudad frecuentemente, por todo ello a veces pienso que esta relación no va
a durar, porque él tiene mujer e hijos, y yo quisiera más, y a veces no sé qué
pensar. Hay que algo que él me dijo: “Tengo miedo que en alguna ocasión, tú me
quieras penetrar”. Yo le dije: “Yo no haría eso si tú no quieres”. Aunque ganas
no me faltan, ya que se tiene un rico trasero, gordito y rellenito, aunque me
gustaría solo meterle la lengua en su culito… jejejeje. Pero ya le dije que no
lo voy a hacer.
Historia con otro casado.
Esto me sucedió en una ciudad distinta a la mía. Fue cuando me enviaron
a trabajar a otra ciudad, conocí a otro amigo gordito con esposa e hijos. No
entiendo por qué soy de interesarme en personas casadas con esposa e
hijos, pero lo cierto es que yo me hago
amigo de ellos porque quiero su amistad, no porque busque algo con ellos, pero
de alguna forma las cosas se dan. En esa ciudad no conocía a nadie, él fue el
que me hacía pasear por su ciudad, y hasta salíamos a buscar mujeres, es a lo
que él me llevaba. Lo cierto es que yo no sabía que tenía mujer en un primer
momento que lo conocí. Cuando me presentó a su familia, yo me decepcioné un
poco, pero yo decía “no importa, sólo vamos a ser amigos”. Él siempre me
buscaba en mi departamento, y como amigos salíamos a divertirnos, después de
casi 8 meses de amistad, tuvimos nuestro primer encuentro en mi departamento y
hasta dormimos juntos. Él es un gordito de 25 años, no sé por qué me ha
gustado, ya que a mí me gustan de más edad, pero este amigo tenía algo
especial, ¿será porque era un gordito rico y además muy velludo?.
Aquella vez de nuestro encuentro fue algo increíble, amanecer con él en
mi cama, también fue un sueño hecho realidad. Fue en mi departamento, estuvimos
bebiendo unas cervezas. Él fue primero al baño a orinar, después yo le seguí y
le dije que quería verlo mientras orinaba, se puso algo nervioso, pero yo le
dije: “Tranquilo, ponte cómodo”. Solo le agarre el pene cuando estaba orinando,
entonces me dijo: “Espérame en la cama”.
“Ok”, le dije. Cuando estoy en mi cama, veo que viene desnudo, y se echa
conmigo. Yo empiezo a besarlo, y se le comienza a parar la verga, fue muy
excitante ver su pecho todo peludo, algo muy rico y como me gusta. Fue algo
rápido aquella vez, parece que él estaba muy excitado. Los casados son un poco
fríos con otro hombre, pero son excitantes, ya que a ellos no les gusta mucho
que les besen las tetillas, ni les toquen las nalgas, solo besos, (a este no
tanto, pero si nos besamos). Esa vez durante toda mi estancia en su ciudad ya
teníamos más confianza entre nosotros, pero a veces cuando iba a su casa, me
daba algo de vergüenza estar ahí con sus hijos y su esposa, pero también celos
de ella, de saber que duerme con él cada noche, que tienen sexo juntos, y que
conmigo solo tiene escapadas ocasionales, pero al mismo tiempo tengo remordimientos
con su hijo, el verlos juntos no encaja conmigo ahí junto a ellos. Platicando
mis temores con él me dijo que quiere que sea padrino de su hijo, lo cual ya
acepte.
Epílogo
Detrás de estas historias hay algo de tristeza que siento, ya que en
realidad uno no llega a estar con ellos, ya que ellos tienen su familia. ¿Por qué será que me da por enamorarme de este
tipo de “amigos”?. Sé que no voy a poder tener una relación completa con ellos,
sé que no van a dejar a su esposa e hijos, y si lo hicieran yo no sé si podría
afrontar mi conciencia y verlos a la cara, en ambos casos es una relación
imposible, sin futuro, más que ir sobrellevando las cosas con ambos. Quizá
porque no pueden darme lo que deseo es que he llegado a una situación en la
cual estoy con dos casados, no sé cómo se puede querer a dos hombres casados,
no sé si este traicionándolos, pero ellos tienen su esposa con la cual pasan
cada noche, yo en cambio cuando el rato de sexo placentero termina me quedo
solo, deseando tener más tiempo conmigo sus cuerpos, pero solo queda mi cama
enfriándose. Creo que debiera decidirme por uno de ellos pero no puedo, a lo
largo de este tiempo me he acostumbrado a estar con cada uno en distintos momentos,
en distintas ciudades, quizá al igual que ellos que no pueden ofrecerme un
futuro, yo tampoco pueda ofrecerles uno, pero el tiempo está pasando, entre uno
y otro, entre una ciudad y otra, entre un encuentro y otro. Este año en mis
vacaciones, regresé a su ciudad y tuvimos unos encuentros. Él me dice que va a
venir a pasear a mi ciudad, ambos me dicen que “me quieren” mucho, que yo soy
el único hombre con el cual han tenido sexo fuera de su matrimonio, creo que
esperan de mi lo mismo, fidelidad hacia ellos, y de cierta forma es así, solo
los veo a ellos. Y no sé qué hacer, no puedo decidirme por alguno porque ellos tienen mujer e hijos. ¿y si se
enteraran? ¿Sabré llevar la situación?...

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comentarios:
Gracias por comentar