25 de marzo de 2020

Olores que excitan


Buenas noches, les comparto una pequeña anécdota (enviado como anónimo)

Cuando era pequeño, tenía un primo más grande que yo, que jugaba siempre conmigo, al ser hijo único él era mi compañero de juegos, él entraba a la pubertad cuando yo debí tener unos 7 años, y en un juego me pidió que cerrara los ojos y que le prestara mi mano, yo inocentemente lo hice, sin saber qué pasaba, él la metió en su pantalón haciéndome tocar su miembro, yo retiré la mano al sentir como hacía que lo tocara y lo masturbara, salí corriendo, nunca se lo dije a nadie pero el olor que lleve en mi mano dejó un recuerdo permanente en mí, era el olor del sexo y yo no sabía, pero era desagradable para mí en ese momento.

No volví a casa de mi primo, ni a jugar con él, sentía que lo que habíamos hecho estaba mal, al llegar yo a la pubertad note que los olores de mi cuerpo cambiaban y el olor de mi sexo no era como el de mi primo, empecé a desarrollar una afición por los olores y el sexo, a veces robaba ropa interior de alguno de mis compañeros del colegio en las duchas y me la llevaba para masturbarme pensando que estaba con él, los empecé a identificar por su olor y sabía cuándo andaban con ganas porque el olor impregnado era más fuerte.

Sin embargo no tuve sexo con ninguno de ellos, solo me sentía bien masturbándome y oliendo su ropa, tuve sexo con mujeres pero los olores que despedían eran diferentes y muchas veces los ocultaban con perfumes y duchas, eso hacía que me atrajeran más los olores de los hombres, más fuertes, más definidos. En la universidad me gustaba jugar alguna reta y al terminar ir a tomar cerveza con los amigos y disfrutar los olores que emanaban de sus cuerpos sudados después del ejercicio.

Fue ahí que conocí a Paco, un estudiante de Ingenierías, cierto día después de hacer ejercicio me abrazo y entonces percibí ese olor inconfundible que me atrajo desde el primer instante, todo se dio muy normal entre nosotros, a veces dormíamos juntos porque al salir a algún antro él no podía regresar a su casa y me pedía posada en mi cuarto, yo lo dejaba quedarse para disfrutar su compañía y porque al irse dejaba un rastro de su presencia en mis sábanas que me hacía masturbarme hasta seis veces al día, no quería que lavaran esas sábanas hasta que él volviera a pedir quedarse conmigo.

Yo había notado que a veces cuando se quedaba me metía a bañar y encontraba mi ropa en un lugar diferente al que la había dejado pero no le di importancia, hasta una noche que descubrí a Paco oliendo mis axilas mientras dormía, sentí su respiración caliente cerca de mí y eso me hizo despertar, al momento él hizo como si dormía muy cerca de mí y entonces decidí probar si era mi imaginación o algo ocurría ahí, me acerqué más y dejé que me oliera, pude ver una sonrisa en su rostro cuando abrió los ojos y me abrazó fuerte contra él a manera de sofocarse en mi piel, comenzamos a tocarnos, besarnos y disfrutar nuestros cuerpos, ambos estábamos muy excitados, sudando a más no poder, disfrutamos intensamente el uno del otro en cada centímetro de piel, sin dejar un solo rastro sin reconocer y terminamos teniendo uno de los encuentros sexuales más épicos de mi vida.

Después de que ambos terminamos expulsando nuestro semen uno sobre el otro nos quedamos dormidos un rato, al despertar me levante para tomar un baño, pero él me tomó de la mano y me pidió regresar a la cama, dijo que solo quería disfrutar mi aroma sin jabón un rato más. Ese día cuando se fue, dejó bajo mi almohada su ropa interior y se llevó mi boxer, fue un pacto que se repitió muchas veces más, hasta que terminamos la carrera y tomamos caminos distintos.

Aún tiempo después seguíamos en contacto, un día me marcó por teléfono porque al visitar la casa de su madre encontró al fondo de un cajón de ropa una pequeña bolsa ziploc con uno de nuestros pactos, que aún conservaba mi aroma, eso le hizo dudar lo que me quería contar, estaba a unos días de contraer matrimonio con un Canadiense que conoció por el trabajo, en ese momento yo no pude decirle que yo también estaba saliendo con alguien, pero le desee lo mejor y solo pude decirle: "Amigo el mundo está lleno de aromas, el nuestro nos atrajo, pero es tiempo de ampliar nuestros gustos jajaja".

Estoy seguro de la atracción que siente Paco por Jean, me ha enviado fotos y los veo felices, disfrutando el uno al otro, yo he ampliado mi gusto, y aunque no he encontrado un aroma que me atraiga tanto como el de Paco, sé que está ahí alguien también buscando, olfateando y en algún momento detrás de todos esos perfumes caros y baratos, detergentes y jabones nos podremos encontrar.

Excelente noche y gracias por leerme  (enviado como anónimo)…


6 comentarios:

Unknown dijo...

A mi igual me pasa eso

Unknown dijo...

A mi igual me encanta el olor fuerte de un hombre...

Anónimo dijo...

Yo eso hago cuando visito a mi amigo en su casa, bebemos unas cervezas y me paso al baño y veo su ropa interior y papeles en el cesto de la basura con su semen que sacó antes de que yo llegara a su casa

Anónimo dijo...

Excelente historia sobre el descubrimiento del mito en el sexo. Y a esa edad las experiemcias queda marcadas por toda la vida

Unknown dijo...

Alguna vez tuve algunos encuentros con alguien un año menor a mí. Su olor en las axilas era muy fuerte y me atraía. Desafortunadamente era un compa que quieren que les hagas todo, pero el no besa, no toca, no se mueve, se quedaba como muerto; creo que fue mejor decirle adiós. (AJr)

Unknown dijo...

Escribes cosas muy padres e interesantes alguna página donde podamos platicar se ve que eres una persona Culta