La primera vez que vi a Cesar yo platicaba con un amigo, él paso frente
a mí en su automóvil, mirando con quien estaba y buscándome con sus hermosos
ojos negros, esa primer imagen de él siempre la recordare. Por ahora aún no
tenía una respuesta para él, me gustaba mucho y si pasaba más tiempo con él
podría enamorarme de su persona, pero no podía ajustarme a sus peticiones,
sencillamente no podía hacerlo. Nunca me habían propuesto algo parecido, me
parecía algo confuso, egoísta, desagradable y yo no estaba preparado para eso,
quizá nunca lo estaría. Pero no dejaba de pensar en él y recordaba su rostro,
me gustaba mucho, la noche que habíamos pasado juntos, fue de lo más placentero
y no podía olvidar su cuerpo moreno y musculoso que me volvía loco.
Todo empezó semanas atrás, un día viernes, ese día por la tarde fui con
mis amigos del trabajo al centro de la ciudad, después de convivir un rato
llego el momento de partir cada uno a su casa, pues no teníamos planeado salir
por la noche, así que me fui al paradero a esperar mi transporte, esa calle
donde espero mi camión, es un boulevard muy céntrico, donde hay muchos negocios y es también una
zona de ambiente, donde se puede ligar, ahí vi por primera vez a Cesar, iba en
su automóvil y cuando nuestras miradas se cruzaron, supe que pasaría algo
interesante. Regreso varias veces por donde yo estaba, pero nadie tomo la
iniciativa, solo nos observábamos. Finalmente llego mi ruta y me fui.
Yo no podía olvidar esos ojos, así que el siguiente lunes volví a
presentarme por el mismo lugar y cuando ya estaba a punto de irme, llego el
otra vez, pero esta vez estaba acompañado de un chavo muy apuesto y eso me
desilusiono un poco. Nuevamente el me miro y mientras conversaba con el otro
chavo, me miraban, parecían hablar de mí, yo solo especulaba sobre que podrían
estar diciendo de mí, así que por precaución mejor me fui en cuanto llego
nuevamente mi ruta. El siguiente viernes, ocho días después de que lo vi por
primera vez, fue solo y esta vez, bajo de su automóvil y se dirigió a una
tienda, por primera vez lo vi de cuerpo entero y caminando y la verdad se veía
muy bien a mis ojos, yo prefiero que los hombres estén mejor formados del
cuerpo aunque no tengan caras hermosas, aunque el si tiene unos ojos muy
bonitos, pero de facciones muy varoniles, quizá estoy siendo muy subjetivo,
pero él me gustó mucho.
Cuando salió de la tienda, cruzo la calle y se plantó frente a mí, extendió
su mano y me ofreció uno de los jugos que llevaba. Me puso nervioso, pero
acepte su ofrecimiento, a continuación se presentó y fue muy amable, platicamos
un rato y después me invito a cenar. Le dije que ese día no podía, pero que con
mucho gusto otro día que se pudiera aceptaba su amable invitación, si es que
todavía seguía en pie. Creí que me iba a mandar a la chingada o que ya no me
buscaría, después de intercambiar número nos despedimos. Pero los siguientes
días seguimos mensajeandonos y conociéndonos más.
Y llego otro viernes, nos vimos y cenamos juntos, ya nos conocíamos y
esta vez yo estaba deseoso de tener sexo con él, ya había visto que tenía un
cuerpo musculoso, su tono de piel acanelado y un ligero vello que asomaba en su
pecho. Cesar aparentaba unos 40 años, me llevaba diez o más, y a mí siempre me
han gustado los hombres maduros, así que cuando dijo que quería pasar la noche
conmigo, sin pensarlo dije si, él mostro una sonrisa muy agradable y esa imagen
de su rostro sonriendo la tengo grabada en mi mente. Fuimos a un hotel y cuando
vi su cuerpo, me di cuenta que era mejor de lo que me había imaginado, nos
dimos un baño y después lo lleve a la cama y le bese hasta la sombra, como
diría la canción de Arjona, cada parte de su cuerpo era hermosa y de verdad que
disfrute cada segundo que lo hicimos, cuando llego el momento de penetrarlo, mi
excitación estaba al máximo, su voz siempre varonil me invitaba a hacerlo mío,
a llenarlo de placer y sin pensarlo más disfrute su delicioso orificio.
Al otro día cuando nos levantamos, quedamos de vernos por la noche. Yo
solo tenía una duda ¿Quién era el chavo con el que estaba antes de conocerlo? Era
un tipo de mi edad, más joven que él, también era agradable pero no era mi
tipo, a mi me gustan los maduros. Cuando le pregunte, contesto que por la noche
me diría quien era, pero que no debía preocuparme. Más tarde cuando nos vimos y
le pregunte de nuevo, me dijo:
-
Es un tema
delicado, tengo una propuesta que hacerte. El chavo con el que me viste es una
de mis parejas.
-
¿Qué? –Conteste.
-
Mi
propuesta es que tú aceptes ser mi pareja también.
- Déjame ver
si entiendo Cesar, tú ya tienes pareja y quieres otra, ¿quieres que seamos un
trío?
- Si. -Contesto
él- Yo soy interactivo, Juan, mi otra pareja es pasivo y tú eres activo. Deseo
tener una relación con dos personas y me gustaría mucho que tú, te nos unieras.
Juan, ya está de acuerdo. No me des una respuesta en este momento, piénsalo,
pero tú eres perfecto para nosotros, de eso hablábamos cuando nos viste por
primera vez y él quería conocerte, tú le gustaste y él te dió el visto bueno.
Han pasado varios días, la idea me ha estado dando vueltas en la cabeza,
no sé qué decida yo finalmente, pero siento que la curiosidad me va a ganar y
entrare en una relación con dos personas. Todavía tengo en la mente la idea de
una pareja, pero ¿qué sería de mí, si me uno a ellos? Una pareja es de dos, es
un par, no más. Hoy quedé en llamar a Cesar, desde ese día hasta hoy no nos
hemos mensajeado, él ha respetado el tiempo acordado para que yo lo pensara, no
me ha presionado, me ha dado tiempo y libertad para pensarlo, mientras escribo
estas líneas volteo a ver el celular una y otra vez, al tiempo que finalizo este
relato se acerca la hora, al terminarlo tomaré el celular y escucharé la voz
varonil de Cesar hablándome al oído, aunque sé que no estará solo, y entonces le
diré que…

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